Percibir la verdadera naturaleza de la realidad, Dzongsar Khyentse Rinpoche

Campus Prajñadhara, Bengaluru (Bangalore), India 5 de Enero de 2020

Prajña – Percibir la Verdadera Naturaleza de la Realidad

Sesión 1

Introducción


Se supone que tengo que expresar lo inexpresable. No obstante, es tradición de esta tierra el intentar expresar lo inexpresable. Intentar desear cosas que no son deseables (es decir, que no se pueden desear) es lo que la gente de esta tierra han intentado durante siglos. Por tanto, para la mayoría de mentalidad india esto no supone una contradicción. Es algo muy propio de vosotros. Esto está realmente en su hogar. Estoy muy feliz de encontrarme en este espacio llamado “Prajña”, ya que el simple hecho de llamarse prajña, el propio término prajña, tiene un valor incalculable.

He estado pensando [bastante sobre esto] y también preguntando por ahí. Prajña podría ser, y probablemente sea, prácticamente exclusiva de India. Bueno, tengo que decir que creo que deberíamos incluir a los chinos, en especial cuando hablamos del Taoísmo. Puede que los taoístas no utilicen el término “prajña”, pero tienen algo [muy similar]. Me da la impresión que sí. Siento mucha admiración hacia lo poco que sé y he leído sobre el Taoísmo. Por tanto, tenemos que ser abiertos de mente. Pero aparte de eso, prajña es muy, muy única.


La palabra “sabiduría” no le hace justicia a prajña


La palabra “sabiduría” no le hace justicia de ningún modo. He leído varios diccionarios. No obstante, a falta de elección de palabras, utilizaremos la palabra “sabiduría” a pesar de todo. Se cree que después de años de penitencia, estudio y práctica, finalmente Siddharta Gautama fue a Magadha y, bajo el árbol Bodhi, “lo entendió”. Despertó. No sé cómo decirlo. Incluso en tibetano utilizamos muchas expresiones diferentes para expresar ese sentimiento o estado. Creo que muchos países tienen esto [es decir, palabras que no pueden ser fácilmente traducidas], y sin duda India tiene muchísimas palabras que no se pueden traducir. Los japoneses también tienen muchas de estas palabras especiales. Por ejemplo, cuando miras al horizonte. Digamos que estás mirando al mar y hay unos barcos que viajan hacia aquí y hacia allá, y de repente un barco desaparece en el horizonte. Los japoneses tienen una palabra para describir esa sensación, lo que sientes cuando miras [esto].


Sólo podemos usar “la desaparición del barco”, pero los japoneses tienen una palabra para expresar ese sentimiento o estado o fenómenos. Creo que India tiene millones de esas, e imagino que muchos de vosotros, indios, ni siquiera conocéis o dais por sentado. Pero quizás deberíais daros cuenta de esto, porque estos matices están muriendo y creo que son bastante importantes. La palabra “prajña” se encuentra en esa categoría, pero creo que es mucho más que eso. No sólo no se puede traducir, sino que en realidad no se puede expresar.


El Buda mismo dijo que no se puede expresar el estado despierto


En todo caso, os estaba hablando de la vida del Buda. Al final de mucho estudio y práctica, consiguió lo que podemos llamar el “estado despierto”. Y justo después de eso, utilizó unas pocas palabras para describirlo: “He encontrado la verdad profunda, pacífica, sin extremos, luminosa, incompuesta”. Escogió estas cinco palabras. Dijo: “He encontrado la verdad que es brillante, luminosa, incompuesta, no fabricada, pero nadie [será capaz] de oír esto”. No importa [a quién] le hablara de esto, nadie podría realmente oírlo. Nadie lo oiría. “Por tanto, ahora permaneceré en el bosque”. Eso es lo que dijo.


Y ahora, en la leyenda…no quiero usar la palabra “leyenda”. La crónica de la vida del Buda cuenta que el Señor Indra y Brahma acudieron a él y le dijeron: “No, tienes que enseñar”. Lo solicitaron. Le pidieron que girara la Rueda del Dharma, y dijeron: “Puedes usar todo tipo de métodos, habilidades, palabras y lenguajes distintos para que la gente pueda llegar a esta verdad, porque los seres necesitan oír esto, porque es la única manera que tienen de renunciar a sí mismos.”


Así que en realidad, cuando el Buda dice “Nadie puede oír esto”, esa cualidad ya es una descripción de prajña. [Él lo dijo] por la falta de [palabras para expresarlo]. Así que es algo que quiero deciros, casi como un descargo de responsabilidad. Hasta el mismo Buda Shakyamuni dijo que esto no se puede pronunciar o expresar, y que esto no se puede oír, aunque también dijo más tarde que sí se puede experimentar. De la misma forma que un sordomudo puede experimentar un dulce pero no puede realmente expresar lo dulce que es para los demás, del mismo modo puedes experimentar este [estado despierto]. Y hay innumerables maneras de experimentarlo, y estas se encuentran en los sastras y sutras.


Prajña no es lo mismo que ser astuto o tener sentido común


Me ha venido algo a la cabeza. Se asocia la palabra “sabiduría” a intelecto, ser astuto, ser inteligente. Decimos: “Tiene muchísima sabiduría. Es inteligente”, y demás. [Mientras que] la tradición que mantiene prajña parece realmente no poner énfasis en el sentido común. Casi detestan eso que se llama “sentido común”. Debéis mantener esto en vuestra cabeza.

Si vais a China, hay confucianismo. Está repleto de sentido común. Respeto a los mayores, importancia de la armonía, piedad filial, orden social y demás. Ya sabéis, sentido común. Pero cuando hablamos de sabiduría, no es sentido común. En realidad, y aquí me estoy repitiendo, la gente de sabiduría o gente de prajña realmente son muy cautelosos y precavidos acerca de esto que se llama “sentido común”. Porque el sentido común tiene sentido. Es utilizable, es aprovechable. Te mantiene en orden. Te mantiene, digamos, vivo.



Por otro lado, la sabiduría [no es así]. Por cierto, no estoy diciendo que la sabiduría no tenga sentido [es decir, que esté de algún modo opuesta al sentido común]. Definitivamente no es sin sentido, pero no tiene nada que ver con tener sentido. Y esto algo que especialmente vosotros, los indios, deberíais apreciar, porque hay muchas cosas preciosas que ocurren en vuestro lugar, que han ocurrido durante miles de años y creo que continúan más o menos ocurriendo, a pesar de la invasión de Amazon, Facebook, Kentucky Fried Chicken, Starbucks y todo eso. Sigue ocurriendo. [Todavía] hacéis cosas que no tienen mucho sentido. No es de sentido común.


¿Dónde está el sentido común en las cosas que hacen los indios? Bueno, por supuesto, hay muchas cosas que quizás no deseáis hacer. Pero hay algunas cosas que son muy extrañas. Y esa es la belleza. Esa es la riqueza. Y tengo la sensación, realmente siento que la raíz de esto es apreciar el valor de prajña.


Sólo quiero decir todo esto primero, y luego podemos hablar sobre la explicación clásica de prajña.


La diferencia entre mente y prajña


En inglés usamos el término “ser sintiente”. ¿Cuál es la palabra Hindi?


[Audiencia]: Jiva


[Audiencia]: ¿Qué quiere decir?


[Audiencia]: Que tiene emociones, sentimientos.


“Eso que tiene”. Esto está bien. Esto está bien. En tibetano, la palabra es semchen. Sem es mente. Chen es una especie de palabra gramatical que significa “uno que tiene”. Por favor, prestad algo de atención a esto. Esto realmente indica que prajña no es mente. Y cuando prajña tiene mente, entonces es un ser sintiente.


Entonces, ¿qué nos indica esto? Muchas de las tradiciones indias de sabiduría y especialmente el budismo intentan realmente deshacerse de la mente. Realmente es bastante profundo. Todo el llamado Dharma o camino espiritual es deshacerse de la mente, porque la mente es problemática. Desde el punto de vista de la gente de prajña, la mente es problemática. La mente es como agua. Cae en la tierra y recoge suciedad. Nuestra mente recoge toda esta suciedad – el enfado, el deseo, la envidia, todo esto. Mientras que prajña es como el mercurio. Lo puedes meter en una batidora con todo tipo de suciedad y batirlo durante miles y miles de vidas, pero el mercurio permanece [tal y como es, incontaminado por la suciedad].


Con esto, podéis ver ahora cómo un ser iluminado [mira a los seres sintientes]. Cuando un ser iluminado o un mahasiddha o un bodhisattva, especialmente esos bodhisattvas que han alcanzado estados superiores, cuando miran a los seres sintientes es como: “Oh, pobre él o ella”. Podríamos decir [cosas como]: “Pobre, tiene dolor de cabeza”. O “Pobre él o ella, tiene dolor de muelas. Tiene un problema.” Del mismo modo, cuando los bodhisattvas más elevados nos miran, [piensan]: “Oh, esas pobres gentes, esas que tienen mente. Están atrapadas con la mente.” La mente es problemática. Es como la suciedad. Y cuando hablamos sobre la mente, estamos hablando sobre el sentido común. Ya sabéis, [la mente] no para de darle sentido [a las cosas]. No para de tener una especie de lógica. No para de tener un orden y nos hemos acostumbrado mucho a esta especie de zona de confort.


Nos gusta ser especiales y también nos gusta encajar


Los seres humanos somos muy extraños. Nos gusta sentirnos muy especiales pero al mismo tiempo nos gusta [encajar]. Si vas a una tienda de moda que se considera “trendy”, todo el mundo compra lo mismo. Hay un estilo que ha ocurrido. Pero en realidad este estilo en el que te estás refugiando te impide ser especial. Por tanto, no eres único.


Bueno, en realidad debo decir que India es, en general, bastante especial. Pero cuando venía hacia aquí, a Bangalore, en el aeropuerto en Pune casi todo el mundo llevaba corbatas y trajes, pero había dos señores mayores de Rajasthan, y los dos llevaban turbantes grandes rosas. También tenían estos jutti especiales. Wow. Eran un billón de veces mejor que Prada o Calvin Klein. Era simplemente maravilloso. Simplemente precioso. Destacaban y ni siquiera lo estaban haciendo para destacar. Simplemente estaban sentados ahí. Incluso pregunté a uno de ellos: “¿Podemos hacer una foto?” Él dijo que no. Y me sentí feliz de que dijeran que no. Así es como debería ser, ¿no? Así es como debería ser.


Realmente somos una especie complicada. Nos gusta ser especiales, pero también [nos gusta encajar]. Así es como funciona la mente. Y, por cierto, me he dado cuenta de que hay muchos artistas aquí. Sabéis, a veces, de uvas a peras, aquellos de nosotros que nos llamamos artistas, escritores y poetas, conseguimos salir de la zona del “sentido común” y hacemos algo realmente…no lo haría, no me atrevo a llamarlo como prajña, pero al menos estás fuera de la zona del sentido común, orden y formalidad. Esa [experiencia] te cambia, es asombrosa. Te lleva a algún sitio. Hace mella y abre un agujero en tu zona de confort del sentido común, la caja.

Hablamos de “Pensar fuera de la caja” [en inglés, thinking out of the box se refiere a innovar, ser creativos], pero prajá no es pensar fuera de la caja. Esto es muy importante. Prajña es…¿cómo debería decirlo? Esto es difícil, porque es inexpresable. Desde la especie de “forma en que funciona” prajña, no [intentas pensar fuera de la caja] necesariamente, porque prajña piensa que “fuera de la caja” es un límite. Realmente no importa [si estás dentro o fuera de la caja]. Estar “fuera de la caja” en el sentido de prajña es esfuerzo. ¿Por qué salir? Eso es esfuerzo. Es simplemente otro límite. ¿Por qué no quedarse en la caja pero que la caja no nos dicte y ordene lo que tenemos que hacer?


Uso este [lenguaje] a falta de palabras y expresión. Y, por cierto, esto también se usa en los textos budistas clásicos. Por ejemplo, el loto es una de las analogías más usadas. Nace en el agua cenagosa pero no está manchado por el agua turbia. Hay tantas [analogías como esta]. Como [si no hay] barro, no hay suciedad, y no hay agua sucia, [no hay] loto. Por tanto, el loto realmente sobrevive y se vuelve más bonito y más vivo en esa agua sucia cenagosa. Así, cuando hablamos sobre prajña, aunque tengamos que usar palabras como “trascendencia” [no estamos hablando sobre algo supramundano]. En la Prajñaparamita, ¿es “trascendencia” como se traduce la palabra “paramita”? ¿Cuál es la traducción común?


[Audiencia]: Perfección.


[DJKR]: Perfección. Sí. Perfección suprema. Paramita. Perfección. Por tanto, estos son algunos de los matices que debéis conocer cuando hablamos sobre prajña. Entonces, de esto o en esta esfera de prajña, todo encaja, todo funciona, todo se manifiesta. Odio utilizar lenguaje así porque creo que los escuchantes siempre acaban interpretando esto como algo que es como muy místico, superhumano, supramundano, [una especie de] energía o fuerza. No lo es. Es algo que tenéis en todo momento en vosotros mismos. Recordad, tenéis mente. Ese “tú”, el que tiene la mente, “ese” es prajña.




¿Cómo podemos vivir usando prajña en vez de la mente?


De acuerdo. ¿Acaso es algo que podamos alcanzar? ¿Es algo que podamos usar? ¿Esta prajña es algo que podamos realmente utilizar? ¿Vivir con ella? ¿Funcionar con ella? ¿Cómo puedo aprovechar esta prajña que tengo o soy? ¿Cómo podemos comer, beber, hablar, caminar, dormir? ¿Vivir, morir, dormir, soñar? ¿Cómo puedo hacer todo esto usando prajña en vez de la mente? El Dharma en general está centrado en esto, [del mismo modo que] prácticamente toda la sabiduría india, especialmente las enseñanzas del Buda, el Budadharma. Realmente, el Dharma es básicamente [todo] eso. Hay tantos, tantísimos métodos. Hay muchas formas [de practicar esto]. Infinitas. ¿Cómo empezamos?


Un [método] empieza por generar un poco de cuidado o cautela, una especie de desconfianza hacia la mente. “No sé nada sobre esta mente”, “Esta mente, a lo que se dedica, no puedo confiar en ella.” Hay todo un linaje así en la tradición de sabiduría india. Y, en realidad, es probablemente el [linaje] más prominente y popular.


Luego hay gente, hay linajes o enseñanzas, que no piensan realmente sobre la precaución y la cautela y la desconfianza hacia la mente, porque creen que es un poco una pérdida de tiempo. Es como si eres un orfebre y se te da un kilo de mineral de oro con suciedad y demás. Su aspecto es sucio. No parece para nada brillante como el oro. Pero tu actitud es: “No voy a pensar que está sucio, no está pulido, no es brillante, no es resplandeciente. No voy a perder tiempo pensando esto. Estoy feliz. Es oro igualmente. Lo voy a tomar tal y como es. No voy a permitirme [estar] molesto por su aspecto. No voy a gastar mi energía por continuar pensando que esto está sucio y sin refinar”. Por tanto, también existe esa tradición. [Tiene] millones de métodos.

Pero al contrario de lo que mucha gente parece creer hoy en día, ninguna de las dos tradiciones rechaza el color, las flores, las canciones, la danza y la música. Hay un cierto tipo de personas que piensan que las flores, el incienso, la danza y la música las distraen. Así que escogen no utilizarlas [es decir, no usarlas como parte de su práctica]. Y eso también está bien. Hay prácticas que realmente enfatizan la simplicidad. Y, para mucha gente, eso funciona. Hay otros que nunca tienen suficientes flores o incienso. Porque creo que les [ayuda a] trascender, les aleja de la mente. ¿Os acordáis? Aquí nuestro proyecto es tirar la mente a la basura e ir a la prajña.


Ejemplos de la cultura de prajña


Hay shlokas así incluso en el canto que estaba recitando antes, la alabanza a Tara. Lo traduciré de forma aproximada. Hay una shloka que habla sobre tu pie derecho, que está en lo que llamamos la “postura real”. Así que está sentada con su pie en esa postura. Tienes que estar preparado, con una mente que aprecie prajña. No puedes pensar en términos de sentido común. En el momento en que tengas una perspectiva de “sentido común”, matemática, práctica, entonces perderás prajña. De modo que se cree que su pie derecho, en especial el dedo gordo de su pie derecho, si toca la tierra, entonces el mundo de las tres mil partes se sacudirá y convertirá en caos. Hay una shloka en la que Shiva aguanta su pie, diciéndole: “Por favor, madre, por el bien de nosotros ignorantes y perdidos seres, muestra tu compasión. No pongas todavía tu [pie] en el suelo. No estamos preparados.


¿Sabéis que en la mente india, Shiva es todo? Especialmente, creo, en Karnataka, donde la gente realmente cree que se trata del más elevado, el destructor, el señor de la danza, Nataraja, todo eso. Pero así es como es – en el mundo de prajña, instantáneamente, el amo se convierte en el esclavo y el esclavo en el amo. Cambian. No importa. Y nadie se queja de ello. Nadie. Lo mismo pasa con Kali. He visto a Kali puesta sobre Shiva, y nunca me he encontrado con un indio que dijera: “Kali es muy maleducada por hacer esto”. Lo aceptan completamente, a pesar de que en otros momentos Shiva es [el más elevado]. Pero está bien. Por supuesto. Y, de hecho, dicen que si separas a Kali de Shiva, entonces Shiva se convierte casi en un vegetal. No tiene poder. Sin poder. Y demás.


¿Podéis apreciar ahora la cultura de prajña? Todo esto viene de la cultura de prajña. Y todo el sentido común [conceptos y referencias] como pequeño, grande, hombre, mujer, amo, siervo – todos estos son el negocio de la mente. Son muy problemáticos. Son problemáticos y son unas fuertes ataduras. No liberan.


De acuerdo, así que ese es Shiva. Como seguidor del Buda, sí, acepto totalmente [esto] porque Shiva debería estar sujetando su pie. Por supuesto, ese es su trabajo, dado que soy budista. Pero hay otros shlokas, por ejemplo en el que coloco una de las flores en su mano derecha, en su palma derecha. Y el shloka habla sobre cómo millones de budas atraviesan [su palma]. Caminan, la atraviesan de un lado a otro, y aún ni siquiera han alcanzado el centro. Todo los budas caminan.


Todo esto es cultura de prajña, mundo de prajña. No intentes traer el sentido común. No intentes buscar evidencias antropológicas, porque en el momento en que hables sobre evidencias, pruebas, peso, medidas y demás, no sólo te habrás condenado a [habitar] el mundo de la mente, sino que lo habrás hecho en un mundo de la mente de una sola cara, muy, muy limitado, lo que es muy limitador. Es tan limitador.


Y también hay una alabanza que es parte de la Alabanza a Tara, en la que [se habla de] todos estos eones, [incluyendo] la existencia actual en la que os conozco, me conocéis, es el año 2020, hace 2500 años que el Buda pasó al parinirvana, hace 2020 años que nació Jesucristo, y demás. Ella pestañea, igual que hacemos los demás, y mientras dura el momento en el que sus ojos están abiertos, todo esto ocurre. Y llegará un momento en el que pestañee y cierre [los ojos], y todo esto para. Sí, en el mundo de la mente, al intentar ser respetuosos podríamos incluso llamarlo “poético”, pero para mí no es poesía. Para mí es una expresión de prajña. Suena a algo mitológico, precioso, relatos poéticos, simbolismo. Pero no, no es simbolismo. Es real.


¿Qué llamamos a la realidad? Este [tipo de expresión de prajña] es verdad. Porque el tiempo no significa nada. ¿Qué es el tiempo? La cantidad no significa nada, el color no significa nada. Tienes que pensar así. Si quieres pensar sobre prajña, tienes que pensar así. Supongo que puedes entrenarte [a pensar así].


Las experiencias con las drogas y el alcohol podrían parecer similares a prajña, pero no son prajña


Y por cierto, aquellos que tienen la experiencia de encontrarse con sustancias como el whisky podrían también experimentar esa especie de pérdida [de] sensación de tiempo, valores y referencias. Por eso beben. Porque es como si te llevara [a algún sitio]. No creo que eso sea realmente una partida total de la mente. Yo no diría que cada vez que abres una botella de whisky alcances prajña. Sin duda que no. No voy a decir eso. Pero tengo que daros un ejemplo. Si nunca habéis visto oro, tengo que enseñaros algo. El latón es suficiente. A pesar de que [eso es] muy peligroso, porque el latón no sólo no es oro, sino que se parece al oro. Por eso es tan peligroso. Por tanto, [a pesar de que] el impacto o el efecto del whisky pudiera ser similar a prajña, definitivamente no es [prajña]. Y dado que es similar, podría ser muy peligroso. Pero así es como tenéis que pensar.


Creo que es también por eso que la gente va a Varanasi y pide este lassi especial, bhang lassi. Le pregunté a un [maestro budista] muy estricto, Orgyen Tobgyal Rinpoche, algunos habréis oído hablar de él, y le dije: “Tienes que beber ese bhang”. Así que lo hizo. Y después de una hora, llamó a su hija diciéndole: “¿cómo se para esto?”. Y luego su hija, que nunca lo había hecho, dijo: “No lo sé”. Así que entonces le pidió a su hija que preguntara por ahí cómo parar esta experiencia, de modo que ella preguntó y la gente le dijo: “Ahora sólo tienes que esperar, bebe algo de agua. Tan sólo tienes que esperar”. Él dijo: “No me puedo acostar, no puedo dormir, no puedo abrir mis ojos, no puedo cerrar mis ojos, no puedo hacer nada.”


Primero de todo, prajña no se puede expresar, como dijo el Buda mismo. Pero como he dicho, me encuentro en un país con gente a la que le gusta hablar sobre [cosas] de las que no se puede hablar [es decir, que no se pueden expresar con palabras]. Este es en realidad la forma de vida india. Este es el valor indio. Desear cosas que no se puede desear, indeseables. Y esto es lo que hace que India siga adelante. Creo que es el corazón de India. Y esto es en realidad algo realmente precioso. ¿Por qué deberíamos perder nuestro tiempo hablando sobre cosas de las que se puede hablar? Ya es redundante. Es una pérdida de tiempo. Ya se puede hablar de ello.

Así que tienes que saber un poco de esto. Esto, quien sujeta esto, quien aprecia esto, quien lee esto, quien desea esto, quien reza por esta experiencia. Quien valora y admira a las personas que tienen prajña.


Estaba precisamente hablando de esto ayer, durante la experiencia musical que tuvimos anoche. Justo antes de la música, los artistas ya se habían presentado y era realmente emocionante, dado que se presentaron como “Ella es la discípula de tal y tal.” La discípula de tal y tal gurú. Esto es realmente precioso. Presentarse como un discípulo en vez de como un tutor o maestro. De nuevo, creo que esta forma de apreciar el linaje proviene de una cultura que enfatiza prajña en vez de la mente. ¿Cómo se dice intelecto o mente en hindi?


[Audiencia]: Buddhi.


[DJKR]: ¿Y en Karnatak? ¿Es lo mismo, buddhi? Mente.


Bendiciones, oraciones, todo esto funciona mejor…”mejor” no es la palabra adecuada. Todo esto funciona únicamente porque hay prajña. Si sólo hubiera buddhi, mente, entonces [nada de esto funcionaría]. Entonces todo sería tan previsible, predestinado. No habría espacio para cualquier cambio, de modo que simplemente tendríais que esperar a que alguien os salvara, para decirlo de alguna manera. Habéis sido secuestrados por vuestro propio buddhi. Estáis encarcelados. Estáis atormentados por vuestra propia mente. Pero os podéis liberar mediante vuestra propia prajña. La tenéis.


Con esto, tan sólo diré unas palabras sobre el tipo de entrenamiento clásico sobre prajña que encontramos en la tradición budista, y especialmente en tradición Mahayana.


Las Tres Cestas de las Enseñanzas del Buda (El Tripitaka)


A algunos de vosotros os puede resultar familiar el concepto llamado Las Tres Cestas de enseñanzas en el Budismo. Todas las enseñanzas del Buda se pueden categorizar en tres cestas: Vinaya, Sutra y Abhidharma. Estas tres cestas son tres categorías o tipos de enseñanzas [que se] enseñan generalmente – y esto es una gran generalización – porque a grandes rasgos hay tres tipos de enfermedades o caídas. Hay tres tipos de venenos o kleshas. Una categoría de kleshas está más ligada al aferrarse y al deseo. La siguiente es la agresión, la asertividad y el enfado. Y la tercera es, básicamente, la ignorancia.


(1) La Cesta del Vinaya: disciplina ética


De acuerdo con esto, Buda dio muchas enseñanzas que cuentan con el elemento de la disciplina. Muchísimas. Hay incluso [enseñanzas sobre] cosas mundanas – [no sé si] mundana es la palabra [correcta] o no – como por ejemplo, cómo lavarse las manos. Así hasta cómo observar la mente y demás. Esta [cesta contiene enseñanzas que] tienen mucho más que ver con la ética y la moral. En el Mahayana, las enseñanzas sobre la disciplina ética están subdivididas en tres categorías. Lo siento, tengo que daros algunas de estas categorías para que entendáis el cuerpo de prajña:


1. Disciplina o ética relacionada con abstenerse de cometer actos que no son virtuosos. Cosas como la pañchashila podrían provenir de esta categoría.

2. Disciplina o ética que enfatiza en cómo ayudar a los demás.

3. Disciplina o ética relacionada con extraer virtud o extraer sabiduría, prajña.


Bueno, la razón por la que quiero daros estas categorías, a pesar de que a veces las categorías sean tan confusas, es que estoy hablando de prajña. Estoy relacionando todo con prajña.

Utilicemos la mentira [como un ejemplo]. Tal y como es, la mentira es una acción no virtuosa, en un sentido general. Pero si lo llevamos al Budismo, especialmente en el Budismo Mahayana, realmente tenemos que sentarnos y hablar. Porque recordad que os estoy dando tres categorías de ética. Una es la ética para [asegurarse] de que te abstienes de cometer acciones no virtuosas. Otra es la ética que pretende ayudar a los demás. Así que tomemos la mentira. ¿Qué pasa si, al mentir, salvas a alguien? Ahora ves el valor de prajña, porque si no tienes prajña, entonces simplemente dirás: “No, soy un budista, no puedo mentir.” [Imaginemos que] alguien viene aquí, quizás alguien le persigue para matarla o matarlo, y pasan por aquí. Y entonces la persona [que le persigue] llega y pregunta: “¿Habéis visto a alguien corriendo?” “Sí, la vi, soy un budista, no miento.” Eso es muy raro, ¿no? Así que tenéis que pensar así.


Así que desde la perspectiva del mundo mundano, en el mundo del sentido común, se vuelve realmente complicado. Y en los shastras Mahayana mencionan incluso a bodhisattvas que matan a otros para beneficiar a todavía más [seres sintientes]. Habréis oído alguna de estas historias en el Sutra Jatakamala.


La Sabiduría es necesaria para equilibrar prescripciones éticas conflictivas


Por tanto, la ética que pretende ayudar a otros y la ética de abstenerse de lo no virtuoso necesitan estar equilibradas. ¿Y quién lo hace? La ética que extrae la sabiduría. ¿Y qué queremos decir con extraer, gewé chödü? ¿Extraer la sabiduría?


¿Podéis ver que si no tenéis esa tercera ética, la primera y la segunda tienen un gran problema? Hay una gran contradicción [entre ellas]. En realidad, esto se ve reflejado muchísimo en el mundo budista. ¿Habéis estado en un templo budista? Ahí [encontraréis a] gente como ella [DJKR señala a una monja] que se rapa la cabeza sin interrupción. Ella es una monja. Es su elección. Luego hay [otra] gente, yogis, que nunca se cortan el pelo y] están paranoicos con que se les caiga. ¿Contradicción? Eso parece.


También están los discípulos de Buda, como Ananda y Shariputra – renunciantes, sin zapatos, bol de mendicante, nada que comer, sólo pedir comida, simplemente sentados. Y hay gente como Vimalakirti y Mañjushri – ricos, poderosos, limusina, diente de oro, taza del váter de oro, todo tipo de riqueza. Se venera a ambos. De hecho, si vais al mundo tántrico, es todavía más alucinante. Los budistas tántricos veneramos a los barberos, al pescador e incluso a las prostitutas. En mi propio linaje que yo practico, contaba recientemente cuántas prostitutas hay encima de mi cabeza [es decir, en la visualización del linaje de maestros] cuando rezo. Cuando hacía este [recuento, había] unas 28, y el único deseo de una de ellas era seguir, vida tras vida, siendo una prostituta.

¿Por qué es así? Prajña. De verdad. Si no hubiera prajña, entonces [únicamente veneraríamos a budistas que fueran] serenos, con un caminar cuidadoso, vegetarianos, sonriendo todo el rato, que dijeran no al whisky, ¿comprendéis? Tan sólo veneraríamos a esta clase de gente. Todos los demás, ni siquiera dejaríamos que entraran. Pero no es el caso. Y esta es la belleza de la tradición india de la sabiduría. Si podéis apreciar prajña, no hay espacio para el sufrimiento de lo políticamente correcto. Esta [corrección política] es una [forma de] sufrimiento. Disculpad, me estoy distrayendo un poco. Así que hay estos tres [tipos de ética]. Creo que ya os he confundido. Hay las tres cestas de Vinaya, Sutra y Abhidharma. La primera se encarga de la disciplina ética, como acabo de explicar.


(2) La cesta del Sutra: cómo ver las cosas completamente y sin prejuicio


La segunda cesta trata el tingédzin. Esta palabra es de difícil traducción. En sánscrito es dhyana, que significa concentración o unipuntualidad. Desafortunadamente, se ha traducido como “meditación”, que no es realmente una buena palabra. Tingédzin básicamente significa “ver en el total”, “ver totalmente” y “tomar las cosas totalmente”. Ese es el arte o el entrenamiento o la disciplina – no tomar las cosas parcialmente, sino totalmente.


En otras palabras, no distraerse aquí y allá. Es de este modo. ¿Recordáis que ayer estábamos hablando sobre vipassana? Imaginad que estoy mirando a una persona muy saludable, como él: “Guau, se te ve bien. Tienes aspecto saludable.” Pero en ese momento, no tengo realmente la imagen completa. Debería tener la imagen completa: “Oh, es un fenómeno compuesto. Debe estar también mal de salud.” [Mi imagen no debería] estar torcida.


Estoy intentando expresar dhyana en una especie de lenguaje mundano. ¿Qué significa “torcida”? ¿Qué significa esa expresión? Dhyana es el opuesto de torcido, básicamente. El opuesto del prejuicio. En el momento en que miramos algo, tenemos un prejuicio. Por ejemplo, estoy mirando a este hombre y creo que está vivo, pero también debería pensar que está muriendo. A la vez. Está viviendo y muriendo a la vez. De nuevo, volvamos a prajña.


La gente de prajña, la cultura de prajña, piensa así. Surgir es también ponerse. Nacimiento es muerte. Muerte es nacimiento. Apariencia es no-existencia. No-existencia es apariencia. Eso es ver la totalidad, ver todo totalmente. Bueno, si vais más en profundidad, cuando una persona tántrica ve un hombre de una [forma] no torcida, también es una mujer. Mujer también es un hombre. Si ves a alguien sólo como un hombre [estás] condenado. La mente te ha robado. Estás separado de prajña. Así que hay una cesta completa llamada Sutra que realmente tiene que ver con cómo ver las cosas [de una forma que no sea] torcida, cómo ver las cosas sin prejuicio. Cómo ver las cosas, básicamente, en total.


Hay tantos, tantísimos sutras. Uno de mis trabajos es traducir los sutras que conocéis. Realmente es como escalar el Monte Meru. Realmente no tiene fin. Hay tantos, tantísimos [sutras] preciosos, como una conversación entre una señora mayor y el Buda. O una conversación entre un niño y el Buda. Todos tienen que ver con este tipo de cosas. Así que esta es la segunda cesta.


(3) La cesta del Abhidharma: prajña


Y luego hay una cesta completa dedicada únicamente a prajña. Puede que muchos de vosotros no os deis cuenta de esto, porque se trata de pequeños matices de la vida tibetana, pero en los templos tibetanos tienen una copia de los sutras, el Canon budista, en su biblioteca. Esta cesta, la cesta de prajña, se coloca siempre por encima de las otras. Y las palabras y frases están talladas en la madera y las pinturas. También tenemos un apodo para esta cesta, esta sección de las enseñanzas, y también para estos temas. En cierto modo es terrible, pero algunos de estos sobrenombres son realmente preciosos, como por ejemplo la sección de prajña, que se llama yum y que significa “madre”. Eso es realmente precioso. Siempre nos referimos a la sección de prajña como yum o madre porque todos los budas vienen únicamente mediante de la realización de prajña. Ni mediante la ética ni mediante el estar completamente presente [es decir, estar completamente no-distraído].


Únicamente vienen con prajña. Si [no hubiera] prajña, esos [otros] dos tan sólo son una molestia. ¿Quién quiere estar en la totalidad? ¿Por qué? ¿Quién quiere comportarse? Comportarse es una carga enorme, ¿sabéis? Simplemente la palabra “comportarse” es tremendamente molesta. ¿Por qué querríamos comportarnos? Eso es algo que Kim Jong-un haría, pero no nosotros. Pero [con] prajña, debido a prajña, entonces sientes “Oh, sí, me compensa el comportarme”. Y también sientes [DJKR remarca la palabra “sientes”] las ganas de comportarte debido al valor de prajña.

De acuerdo. Una pausa.

Sesión 2

Q&A (Preguntas y Respuestas)


[P]: Rinpoche, esto es respecto a la forma en la que has hablado sobre prajña y mente. Prajña es perder la mente, el sentido común, etc. Entiendo perfectamente que cuando hablas de “perder la mente” te refieres al nivel de conciencia burda, sentido común, mente lógica conceptualizadora, mete filosofadora y demás. De modo que perdemos todo eso. Pero también dices que cuando comemos y dormimos y respiramos y vivimos y morimos, hay que hacerlo con prajña en vez de con la mente. Estaba intentando comprender esto y me he quedado bloqueado intentando imaginar prajña o algo así, porque inmediatamente me he preocupado por la mente [y a lo que nos referimos por conciencia y mente]. Si miramos a los varios niveles de conciencia de la mente, [hay un] modelo de ocho niveles o de nueve niveles. En el de ocho, hay un nivel de conciencia en el que la naturaleza búdica está integrada. O en el modelo de nueve niveles, en que decimos que el octavo es el alaya, entonces el noveno es la naturaleza búdica. ¿Sería correcto decir que prajña es el nivel más elevado de conciencia, que es la naturaleza búdica, que es una mente muy, muy sutil? Y, por tanto, cuando dices que debemos vivir y morir, etc., a través de prajña, ¿lo que decimos realmente es por qué viviríamos desde el terreno del infierno, la avaricia, la ignorancia? Deberíamos proponernos el vivir nuestras vidas casi todo el tiempo, cuando hayamos practicado lo suficiente, desde el terreno de esa naturaleza búdica. Y cuando vivimos desde el terreno de esa naturaleza búdica, entonces es como si prajña surgiera automáticamente como el equivalente de la naturaleza búdica. O se podría decir que prajña es la naturaleza búdica. Pero entonces también tenemos valentía y compasión y todo lo demás. ¿Este recorrido de pensamiento es correcto?


[DJKR]: Creo que es así. Estoy intentando evitar usar palabras como “conciencia más elevada” porque de alguna forma digamos que te aísla de [prajña]. Te aísla y aleja de prajña. Hay otra palabra tibetana, “yeshe”, que es una palabra bastante interesante. Supongo que se puede traducir la syílaba “shé” como “conciencia”. Pero la palabra “yé” es realmente importante, e indica “antes”. De modo que es como si antes del conocedor y el conocimiento, hubiera una conciencia. Creo que se traduce como “sabiduría primordial”. [Esto es importante] porque en el momento en que pensamos acerca de la conciencia, no podemos evitar pensar en términos de sujeto y objeto. ¿Consciente? ¿Consciente de qué? ¿Quién es consciente de qué? En el mundo de prajña, no hay conocedor, ni conocimiento ni objeto que se conozca. Pero siempre está ahí. De modo que en el Tantra, y en realidad incluso en el Mahayana, dicen “Del mismo modo que un kilo de agua es un kilo de humedad, un kilo de deseo, un kilo de enfado, o un kilo de celos es un kilo de sabiduría”. Tan sólo os estoy dando un ejemplo. Prajña está ahí siempre. ¿Te ayuda esto?


[P]: ¿Podemos equiparar prajña a conciencia primordial, Buda primordial o algo así?


[DJKR]: Sí, por supuesto, hay una escuela de pensamiento que usa la naturaleza búdica, Tathagatagarbha, para hablar también de prajña. Pero la gente de Nagarjuna utiliza la palabra “prajña” para hablar de shunyata. Y esto es importante porque para mucha gente shunyata es negación, un fin, una extinción. La nada. Pero para nada es así. Shunyata tiene mucho que ver con conocer, con la percepción consciente. Y al hablar de estas cosas, por cierto, no podemos evitar pensar en términos de: “Estas cosas deben ser realmente sagradas, casi inalcanzables al menos por ahora. Es increíble, profunda, sagrada conciencia se encuentra en algún sitio que está fuera de nuestro alcance en este momento”. Pero esto no es cierto. Siempre está ahí. Siempre está ahí.


Y diría que una de las maneras más efectivas de experimentar esta conciencia que siempre está ahí es la sabiduría y filosofía de la conciencia de uno mismo. [Podéis] experimentarla ahora mismo. Hay auto-conciencia todo el tiempo. Ahora mismo.

[Pausa]


Aparte de que la mente sepa algo más, hay simple auto-conciencia. Y esto, por cierto, no es prajña, pero es lo que Longchempa llama “la huella de prajña”. Si sigues esa [huella], acabarás en prajña, porque es lo más no-dual [que] puedes experimentar ahora [es decir, esa huella de prajña es lo mejor que puedes hacer ahora mismo sin entrenamiento mental adicional].

De acuerdo. Conoces tu mente mediante o con la mente, pero no es que tengas dos mentes, una que conoce, la conocedora, y otra que debe ser conocida. La mente se conoce a sí misma, todo el tiempo. Está ahí todo el tiempo. De modo que [deberías] invertir en esto en todo momento. Y básicamente por eso hay todo el entrenamiento vipassana. Puede empezar con el nivel más fundamental de: “De acuerdo, abro la tapa de mi taza. La abro…la estoy abriendo… abriendo… abriendo… La dejo en la mesa… estoy dejándola… dejándola…” Se puede empezar en este nivel fundamental y luego [puedes] subirlo de categoría a: “De acuerdo, estoy pensando… estoy pensando esto… pensando esto… pensando esto”. Simplemente pensando. Sin juzgar. Así que este entrenamiento te ayuda a hacer caso omiso a los juicios automáticos y al [hábito automático de] solidificarlo todo. Y entonces prajña emerge… bueno “emerge” [no es totalmente correcto].

Y cuando hablo sobre [aplicar prajña] cuando dormimos y caminamos, os daba el ejemplo de que si eres un orfebre experto y te doy un kilo de mineral de muy mal aspecto, dado que eres un experto en oro, estarás contento. Estarás igual de contento que si te [hubiera dado] oro completamente limpio. Ese es uno [es decir, si eres un orfebre experto].


El otro [enfoque] es para cuando no eres un experto en oro pero digamos que quieres tener oro porque deseas ser rico. Quieres enriquecerte rápido y realmente quieres tener oro. Tu única opción es que confíes en alguien, como yo por ejemplo, y diré: “De acuerdo, te doy este kilo de basura” y que tú confíes en que lo tienes [es decir, que a pesar de que parezca basura, en realidad es mineral que se puede refinar y convertir en oro]. Si tienes suerte, si eres afortunado, conocerás a alguien que no te engañará. Y por eso en el Tantra, el gurú, el maestro se convierte en alguien importante.


Así que está esa opción. En cualquier caso, creo que mi respuesta es que intento no utilizar este [término] “conciencia elevada”. Simplemente hace que la gente se sienta distante. No quiero que la gente se sienta distante de esta prajña que siempre tienen, y que desde el punto de vista mundano a veces te hace sentir excéntrico, te convierte en excéntrico. ¿Qué es “céntrico”? ¿Céntrico es como en el medio, no?



El mérito es la habilidad para interpretar y comprender las cosas


[P]: Hay una pregunta que te he querido hacer desde Pune. ¿Qué es el mérito?


[DJKR]: Esta es una pregunta importante, y dado que estamos hablando sobre prajña [la responderé de la forma en que] la gente Mahayana la responde. Ya tienes mérito y eso es prajña. Ya lo tienes. No es que tengas que conseguirlo de algún sitio [fuera de ti]. Simplemente tienes que usarlo.


Permíteme que lo explique un poco. Hay un ejemplo clásico, siempre uso este. Esta [taza] está sucia. La limpiarás. ¿Qué te da la confianza para limpiarla? Porque fundamentalmente está limpia. Esta. Puede que tengas la apariencia de estar sucio – enfadado, ignorante, celoso, orgulloso, con todo tipo de oscurecimientos, pero todos ellos son temporales. No son tú. Esta naturaleza – la llamamos “naturaleza búdica” – esa es el mérito real. En realidad, también es la unión de mérito y sabiduría.


Estás hablando desde la perspectiva budista, ¿no? Porque también existe la idea asiática general de mérito: “Oh, debes tener mérito porque eres rico, has ganado la lotería”, todo eso. Que es una forma muy frívola de explicar el karma y el mérito. Pero la forma budista [de entender el mérito] es alguien que tiene el deseo, el interés, la curiosidad hacia la verdad. Eso es lo que dirán que constituye el mérito. Si tienes ese mérito, eres rico, tienes riquezas, tienes abundancia. Podrías estar durmiendo en una cama de oro macizo, pero si no tienes ningún interés en la verdad, estás cargado de pobreza, y no tienes mérito. Así es como los budistas explicarían el mérito.

El mérito es la habilidad para interpretar cosas, para entender cosas, para escuchar cosas, para oír cosas. Si tienes mérito, especialmente basado en anhelar la verdad, entonces sin importar lo que oigas [te beneficiará]. Hay una historia famosa sobre cuando Buda tosió. Un doctor, un monje y una señora mayor lo oyeron. Y el doctor, dado que tiene entrenamiento [médico], [lo interpretó como] “Oh, Buda tiene problemas de garganta”. Ese es su mérito [es decir, su habilidad para interpretar]. Así, estaba intentando resolverlo [es decir, esos problemas de garganta]. La señora mayor [pensó]: “Oh, problemas de garganta, eso es un efecto, ¿sabes? Eso tiene que tener una causa, [referido a] causa y condición”. Entonces, la señora mayor comprendió la lógica de causa y efecto, y por ende dukkha y así el camino. Así que se supone que despertó, alcanzó el estado despierto, simplemente porque tuvo la habilidad de interpretar eso o tuvo esa oportunidad. Creo que esto pasa todo el tiempo, en cada situación vital. Así son las cosas también entre amigos. Si tienes mérito, tendrás menor falta de comunicación. Si no tienes mérito, tendrás mayor falta de comunicación.

La huella del elefante


[P]: Cuando dijiste que prajña tiene mente, me pareció que la conciencia viene de un lugar de prajña, así es como lo he entendido. Y me preguntaba si existe algún remedio para todo el sufrimiento que ocurre en la mente pensante que existe en esta conciencia en el mundo, me pregunto si la respuesta podría encontrarse en prajña. Pero muchos de los [patrones del] sufrimiento continúan, como la repetición de todas las cosas malas que pasan [en la vida]. Las relaciones con los padres continúan luego con las parejas, y luego continúan durante toda la vida. Seguimos repitiendo los mismos tipos de sufrimiento. ¿No encontraremos también el origen de todo eso en prajña? Lo bueno y lo malo y lo no tan bueno y lo no tan malo. ¿Acaso no tiene todo eso?


[DJKR]: Muy bien. Excelente, sí. Pero es una pregunta muy grande. Aquí estamos hablando sobre prajña y cómo prajña se muestra. De acuerdo, es así. Volvamos a la huella de prajña. Imaginemos que has perdido tu elefante, tu animal de compañía, y estás realmente desesperado y estás buscando este elefante a fondo. Si te encuentras con una gran huella, puedes considerar: “Ah, ¡está aquí!” ¿Comprendes? Es casi como si hubieras encontrado [el elefante], a pesar de que la huella no es el elefante. Se parece a lo siguiente. La mente, la conciencia, incluso lo no tan malo, lo no tan bueno – todo es en realidad la huella de prajña. Todo viene y va. Pero el problema es que nos quedamos satisfechos con la huella y [nos limitamos]. También hay muchas otras huellas y todavía no es el elefante en sí. Así que aún no has conquistado el estado despierto. Es un poco difícil porque lo que estoy diciendo básicamente es que es prajña y, al mismo tiempo, no. ¿Comprendes?


[P]: Gracias.


[DJKR]: De acuerdo, pero de nuevo, como decía esta mañana, si queréis hablar sobre y vivir con la cultura de prajña, realmente tenéis que aprender a apreciar este tipo de conversaciones paradójicas.


[P]: ¿Me pregunto si se trata de la incertidumbre de pasar de una pisada a la siguiente?


[DJKR]: Claro. Sí.

Lo inexpresable de prajña y los dos carros de Nagarjuna y Asanga


[P]: Cuando hablamos sobre naturaleza búdica, de algún modo la palabra “naturaleza” suena un poco eternalista. ¿O se trata en cambio de que está ahí pero no es la naturaleza?


[DJKR]: Sí. Volvamos siempre al origen de nuestra conversación. Buda dijo que no se puede expresar. Pero entonces Indra y Brahma dijeron: “Por favor, habla, dilo de alguna forma, cuéntalo”. Y Gendün Chöpel también lo dijo. Gendün Chöpel es un gran comentador del Madhyamaka. Por cierto, era un tibetano, y los tibetanos lo tenían en muy baja estima porque estuvo encarcelado y demás. También era realmente muy radical. Tradujo el Kama Sutra de la literatura sánscrita, todo eso.


De cualquier modo, ¿cómo explicaríais [el sabor de la sal] a alguien que nunca ha probado la sal? Especialmente si no tenéis alternativa. Especialmente si realmente tenéis que cuidar a alguien por compasión. ¿Cómo le explicas a alguien que nunca ha probado la sal en su vida? Es inexpresable, ¿no? Pero puedes, dándole a la persona [cosas] como chili, azúcar y otros sabores, y cada vez que lo prueba, decirle: “No es esto. Esto no es sal.” Y existe toda esa tradición de enseñar con el camino, lo que es básicamente lo que expone de manera increíble gente como Nagarjuna. Así que [en esa tradición], oirás mucho: “No es esto. No nariz, no oreja, no esto, no aquello.” Y luego hay otro enfoque, el de Asanga y su tradición. No usan palabras “negativas” [es decir, la negación], sino que hablan sobre yönten. ¿Cómo traducís la palabra “guna” en inglés?


[Audiencia]: Virtud, cualidad.


[DJKR]: Cualidad. Hablan mucho sobre cualidades, y algunas cualidades de las que hablan son alucinantes. Como los tobillos de Buda, que son como los del antílope. Como el hecho de que las dimensiones de su cuerpo, el ancho y el largo, son las mismas. Es alucinante. E [incluye] todo lo que hemos hablado esta mañana, como la fortaleza y cualidades de Tara. Así que ese es otro enfoque.


Esta gente usa palabras como “naturaleza”. Creo que esto es importante. Recordad, se supone que no debéis siquiera hablar [sobre prajña]. Incluso Buda dijo que no se puede expresar. En el momento en que [intentéis] expresarlo, tendréis una caída. Pero debido a dukkha, tenemos que hablar. Debemos seguir un camino. Hay tantos practicantes y eruditos del pasado, y recetan muchas estrategias [para trabajar con esta paradoja]. Si vais a los monasterios o a las escuelas de budismo tibetano, a menudo enseñan Madhyamaka primero. Durante años se enseña Madhyamaka. Por ejemplo, si estás estudiante durante nueve años, siete años se dedican a Madhyamaka y Prajñaparamita, y entonces durante los dos últimos se aprenden [las enseñanzas de acuerdo con la tradición de] Asanga. Es una estrategia, “No, no, no, no, no, no, no, no. Negación, negación, negación. Y entonces, cuando finalmente llegas a la conclusión de que nada existe, entonces “Todo existe, existe, existe. Cualidades, cualidades, cualidades.”

E incluso en un sutra particular se puede encontrar [esta aparente paradoja de negación y existencia]. Por ejemplo, incluso en la tradición [Theravada], si vais a países como Tailandia y Sri Lanka, la gente habla sobre anatta todo el rato. No hay yo. Pero también son los que hablan del mérito, el bol de mendicante, pedir limosna, afeitarse el cabello, no comer después del almuerzo y demás. Hacen todas estas cosas sin descanso, meticulosamente. Uno casi se pregunta, si no hay yo, ¿por qué [hacemos todo esto]? Así que hay esta especie de técnica de “cancelarse” el uno al otro.


Esto es [lo que podríamos llamar] la estrategia del budismo. Te dan un camino. Te dan un viaje [en el que la no existencia y la existencia] se cancelan la una a la otra. ¿Os acordáis de que ayer hablamos sobre shamatha y vipassana? En realidad, son un poco así. [Cuando hablamos sobre] shamatha, se parece a “Oh, shamatha. Mente en calma. Mente maleable. Haz que la mente esté calmada y se pueda trabajar con ella para poder tener control sobre ella.” ¿Os suena? [De modo que primero practicamos] shamatha y luego viene vipassana. “No hay mente. ¿A qué te refieres con control? No hay calma. ¿A qué te refieres con calma?” Pero entonces aplican de nuevo shamatha. Por tanto, hay esta especie de “cancelación”, hasta llegar al Tantra. Por ejemplo, en el Gurú Yoga, rezas al gurú con todo tipo de cantos y mantras y súplicas, y al final el gurú se disuelve en ti y te vuelves inseparable con el gurú. De modo que no hay nadie que rece, nadie que suplique, nadie que reciba bendiciones, nadie que dé bendiciones, y demás. Esto se conoce como el camino de la unión de sabiduría y método.


[P]: ¿Siempre parece que saquemos algo del reino último al samsara [nota: el resto de la pregunta es inaudible]?


[DJKR]: Bueno, ese el objetivo, ¿no? Desmantelar la [mente].

Jugar al juego de la vida: cuándo perseguir las cosas y cuándo dejarlas ir


[P]: Tengo una pregunta sobre cómo los fenómenos compuestos son impermanentes. Siempre he tenido esta pregunta y me encantaría comprenderla algún día, pero todavía es una pregunta persistente. Mencionaste que, de los cuatro sellos, los dos primeros son en un nivel relativo y los dos últimos en el último.


[DJKR]: Sí.


[P]: En el mundo samsárico hay muchas zonas grises, más que blanco y negro. Y especialmente en términos de las innumerables relaciones, situaciones y circunstancias humanas, ¿cuándo deberíamos realmente rendirnos en el momento a no perseguir [algo] y dejarlo ir, y considerarlo como impermanente?


[DJKR]: ¿Puedes poner un ejemplo?


[P]: Algo como cambiar de carrera profesional. O cuando estás persiguiendo múltiples situaciones porque tienes muchos intereses. Y cuando intentas seguir al máximo un plan que es muy bueno para ti personalmente y de alguna forma crees que podría salir bien. Pero entonces no sale bien. Si te quedas corto a la hora de perseguirlo, nunca lo sabrás. Pero si lo sigues, [quizás] fracase.


[DJKR]: En realidad, para eso, ni siquiera necesitas los otros tres sellos. Te basta con el primero. Simplemente porque todas las cosas compuestas son impermanentes, no deberías entonces pensar únicamente que “puede que no funcione”. Siempre deberías tener la perspectiva total, es decir, “funcionará” y “puede que no funcione” – juntos.


[P]: Entonces, ¿deberíamos perseguirlos?


[DJKR]: Sí, por supuesto, porque sea que no lo persigas [algo o a alguien] o sea que lo persigas – en cualquier caso, estás cayendo en un extremo. Hazlo. Porque, de cualquier modo, todavía no eres un ser realizado. Incluso si te pasas un único almuerzo, te sentirás hambriento. Tienes que pagar las facturas. Tienes que pagar el alquiler. Todo eso. En este momento, estás atrapado en este tipo de lógica, este tipo de manifestación. Eso es una manifestación, ¿no? Es el mundo que hemos creado, que nuestra educación ha creado – este tipo de lógica según la que necesitas tener una educación para luego conseguir un trabajo. Sí, de acuerdo, puedes decir que se te ha obligado [a hacer esto] probablemente por tus padres y por la sociedad, pero tú también has seguido voluntariamente la corriente. Y ahora quizás creas que es una gran atadura y un enredo. Eso ya son buenas noticias. Para la gente espiritual, eso ya son buenas noticias, pero todavía sigues atrapado en tu cuerpo y con tus hábitos. Por tanto, como dijo el mismo Buda, tienes que [vivir y practicar del mismo modo que] tocarías el laúd. No demasiado tenso. No demasiado suelto.


[P]: Así que se trata de observar momento a momento. ¿Hay que hacerlo también con las relaciones?


[DJKR]: Sí, relaciones. Todo. Es lo más importante. Es lo menos importante. Es lo que más desgasta. Es lo que más satisface.


[P]: En cada momento tengo una lucha interna para decidir qué hacer. ¿Debería decir “es impermanente” y dejarlo ir? ¿O debería realmente perseguirlo? Ese momento de toma de decisiones es muy difícil para mí.


[DJKR]: Sí. Pero si sabes que es compuesto, creo que esa luchará se debilitará. ¿Sabes lo que quiero decir? Si realmente te habitúas a saber que es un fenómeno compuesto, la lucha, la fortaleza de esa lucha, se reducirá. Se convertirá cada vez más en un “da igual” real [es decir, no me importa nada]. No sólo un “da igual” como reacción, sino un sentido real de “da igual” de una forma muy agradable.


[P]: Porque a veces no funciona y pienso: “No quiero creer en ello”.


[DJKR]: Eso se debe a que crees en cosas que “no funcionan” o que “funcionan”. De modo que olvidas los fenómenos compuestos. Si ves realmente la perspectiva total de los fenómenos compuestos, en el momento en que te rindes es cuando parece que llegan. Y en realidad, si conoces esto mejor, realmente sabrás cómo jugar mejor al juego. De todos modos, es simplemente un juego, ¿no? Por tanto, sabrás cómo [y cuándo] aflojar la correa y [cuándo] estirar de la correa.

[P]: Esto es agotador.


[DJKR]: El agotamiento sólo llega cuando no sabes que es un juego.


[P]: Sabemos que es un juego, pero sentimos que no es un juego [es decir, nuestra experiencia emocional no está alineada con nuestra comprensión intelectual].


[DJKR]: Sabes que es un juego y entonces juegas al juego. Y dado que sabes que es un juego, se convierte en jugar. En el momento en que te olvidas de que es un juego, dejas de jugar. Se convierte en un asunto serio. Por tanto, creo que es bueno saber que es un juego de fenómenos compuestos. Así lo creo. Creo que te ayudará realmente en las relaciones. Y, sí, la otra persona… Es debido a esto que en realidad… ¿Cómo tendrías una cita con un Bodhisattva del séptimo bhumi? Sería muy interesante.

Los cuatro maras y la importancia relativa del cuerpo en el budismo


[DJKR]: Has hablado sobre prajña y perder la mente. ¿Cuál es el papel del cuerpo en todo esto? Porque, por supuesto, hay muchas tradiciones de sabiduría que dice que uno de los métodos de perder la mente es centrarse en el cuerpo. Por ejemplo, hay muchas tradiciones del movimiento. Desde la perspectiva budista, ¿qué papel juega el cuerpo en prajña?


[DJKR]: [Esto es parte de la] biografía de Siddharta Gautama. Después de llevar a cabo todas las prácticas ascéticas, justo antes del amanecer, despertó y alcanzó la iluminación bajo el árbol Bodhi en Magadha, lo que se conoce hoy en día como Bodhgaya. Hay una historia acerca de la visita que le hizo Mara. Este es un tema bastante importante. Cuando hablamos sobre Mara [en mayor detalle], hablamos acerca de cuatro maras. Y de estos cuatro maras, el que sería como el abuelo o general de todos los maras se llama Devaputra-mara, que significa “El Mara del Hijo de Dios”. De cualquier modo, si preguntáis qué es eso, los sutras Mahayana dicen que en realidad es la mente que continúa pensando: “Es esto. Es esto. Esto no es.” Referencias. Eso es Devaputra-mara – el abuelo, el general, el brigadier, lo que sea.


Entonces, esto crea, por supuesto, emoción. Pensamos: “Es esto. No es esto. Esto es bueno. Esto es malo. Esto es lo que quiero. Esto no es lo que quiero.” Obviamente, crea emoción. Por tanto, el segundo en el mando es la emoción. Klesha-mara, el Mara de la Emoción.


Luego el Mara de la Emoción crea los fenómenos burdos. Este es el Mara de los Agregados, que incluye el cuerpo. De modo que es el tercero en rango. Y, si tienes un cuerpo, entonces tienes muerte y nacimiento [que es el cuarto mara, Mrityu-mara, el Mara del Señor de la Muerte]. Y de alguna forma creo que en la mente de la gente ordinaria, la palabra “mara” se asocia con la muerte. Por tanto, se pierden los otros tres problemas, que son aún más despiadados. Porque a nadie le importan cosas como referencias y agregados. Tan sólo nos preocupa la muerte. De modo que [creemos] que Mara [significa] muerte. Pero para los budistas, cuando hablamos sobre muerte, también incluimos nacimiento. Ambos.

Amor, relaciones y matrimonio


[DJKR]: ¿Querías hacer una pregunta sobre relaciones?


[P]: Intentaba que me clarificaras una cosa. Hace diez años, enseñaste en Taiwán, y diste una muy buena charla acerca de amor y relaciones que menciono a menudo a mis amigos jóvenes. Y digo esto a todo el mundo, estoy seguro de que la habéis escuchado, volved a ella. Mencionaste tres puntos al inicio de la enseñanza:

1) Empezaste con la conclusión de que no funciona. Todos los apegos románticos, relaciones, matrimonio, como sea que quieras llamarlo. Bajo cualquier apego emocional [se encuentra la realidad] de que no funciona. Así es como empezamos. Por favor, volved a esto, cualquiera que esté confuso con este tema, volved a esta charla. Entonces, en los siguientes dos puntos, hablaste sobre las mayores ilusiones de un apego o relación romántica.

2) La gente cree que se comunica. La gente pregunta: “¿Por qué necesito una pareja? Oh, necesito alguien que me comprenda”. Por tanto, la primera ilusión es la comunicación.

3) El tercer punto, que es la segunda ilusión, es el compartir. También te cargaste eso. “Él comparte mi vida, comparte mis sueños”. Te lo cargaste. No hay comunicación. No hay compartir. Y entonces dijiste algo que es, básicamente, la palabra clave. “Tenéis falta de comunicación exitosa a la que llamáis una relación”.

¿Permanecerías fiel a todo esto?


[DJKR]: Creo que debería rebajar la parte de “No funciona”. Porque puede funcionar. Ya sabes, es un fenómeno compuesto, por lo que siempre puedes tener falta de comunicación exitosa y creer que está funcionando.


[P]: También la gente tiene diferentes definiciones de lo que funciona.


[DJKR]: He estado hablando con muchos jóvenes chinos. Viven en el mundo de WeChat, Whatsapp, Facebook e Instagram, pero también quieren tener un matrimonio que tenga la calidad de [los matrimonios de] Song Dynasty. Es un poco difícil, ¿no? Sí.

Cómo la información correcta en el momento correcto puede cambiarlo todo


[P]: En Vajradhatu dijiste algo sobre los diferentes niveles o maneras de practicar. Enfatizabas continuamente que no hacer nada es suficiente, o bueno. Y entonces, si quisiéramos hacer un poco más, potencialmente podríamos cantar mantras. Y si queremos aún más, quizás deberíamos ir a recibir el empoderamiento y hacer las visualizaciones y demás. Por tanto, hay diferentes niveles o formas de practicar. Mi pregunta es, ¿cómo sabemos si estamos haciendo o si hemos escogido la forma correcta de practicar? ¿Cómo podemos tener confianza en ello? ¿Cuáles son las señales?


[DJKR]: Este pensamiento: “Oh, tengo que hacer un poco más. Esto no es suficiente”. Creo que es malo y bueno, ambos. Si piensas: “Tengo que hacer un poco más, tengo que hacer esto y aquello”, creo que también es algo bueno. Por supuesto que también te distrae, y es muy perturbador, y podrías oír consejos del tipo: “¿Por qué no te quedas con esto?” Pero si deseas y buscas más, probablemente sea una buena señal de que tu prajña innata está realmente intentando salir. De modo que quizás deberías saltar a por más herramientas, estilos de vida e información. Sí, la información es importante, creo. A pesar de que escuchar, contemplar y meditar es lo que se prescribe en general, a veces, si escuchas cierta información en el momento adecuado y de la persona adecuada, y estás en una muy buena actitud de escucha, esa información puede simplemente cambiarlo todo.

Se parece un poco a si alguien [os diera una información sobre] vuestra pareja, vuestro marido o vuestra mujer: “Oh, ¿sabes? Es medio serpiente”.


[P]: [La audiencia expresa su repulsión].


[DJKR]: ¿Veis? Exactamente. A eso es a lo que me refiero. Así que, durante 40 años, esto nunca os había molestado. Pero entonces, desde ese día en adelante, algo cambiará. En medio de la noche, al menos mirarías a la persona para ver: “¿Es realmente una serpiente?” A veces, la información [lo cambia todo].


Por tanto, creo que escuchar información sobre prajña y querer escucharla. Eso es bueno. Creo que eso indica que quizás necesitéis más. Creo que podemos acabar aquí.


***


Estas enseñanzas se han traducido del inglés la transcripción de Madhyamaka. Introduction to the Middle Way. Forman parte de un ciclo de enseñanzas que impartió Dzongsar Khyentse Rinpoche en India en enero de 2020. El texto que reproducimos aquí trata la sesión 1 y 2. Se pueden ver completas en Youtube en el canal de Siddharta's Intent.

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