Las Cuatro Nobles Verdades


Según el calendario lunar, hoy se conmemora el día en que Buda impartió enseñanzas por primera vez. Este momento se plasma en el Dhammacakkappavattana Sutta; el Sutra (o sermón) del Giro de la Rueda del Dharma. En este célebre episodio de la vida de Buda, el maestro expuso ante sus cinco antiguos compañeros ascetas las Cuatro Nobles Verdades. Las Cuatro Nobles Verdades son consideradas de forma unánime por todas las tradiciones como el núcleo de las enseñanzas budistas. Reproducimos el precioso momento a continuación:

Girando la rueda del Dharma - por Thich Nhat Hanh

«Cuando Siddhartha atravesó la puerta, los cinco ascetas estaban tan impresionados por su porte que se levantaron al instante. Parecía estar rodeado por un aura de luz. Cada paso que daba revelaba una fuerza espiritual inusual. Su penetrante mirada neutralizó su intención de desairarle. Kondanna corrió hacia él y tomó su cuenco de mendicante. Mahanama fue a por agua para que pudiera lavarse las manos y los pies. Bhaddiya le acercó un banquito para que se sentara y Vappa cogió unas hojas de palmera y empezó a abanicarle. Assaji se quedó a un lado sin saber qué hacer.

Después de que se lavara las manos y los pies, a Assaji se le ocurrió ofrecerle un cuenco de agua fresca. Los cinco amigos se sentaron en círculo, alrededor de Siddhartha. Éste les miró bondadosamente y dijo: "Hermanos míos, he hallado el Camino y he venido a compartirlo con vosotros".

Assaji, un tanto escéptico, no sabía si creer o no en las palabras del Buda. Tal vez los demás sintieron lo mismo pues nadie habló durante un buen rato. Finalmente, Kondana no pudo callarse y dijo, "Gautama, abandonaste la práctica, comiste arroz, bebiste leche y estuviste con los niños del pueblo. ¿Cómo puedes haber hallado el camino de la liberación?".

Siddhartha le miró a los ojos y respondió: "Amigo Kondanna, me conoces desde hace mucho tiempo. ¿Acaso te he mentido alguna vez?".

Kondanna tuvo que admitirlo, "es cierto, Siddhartha, tú siempre has dicho la verdad".

"Entonces, amigos, escuchadme por favor. Deseo mostraros el gran camino que he hallado. Seréis los primeros en oír mi enseñanza. Este Dharma no es resultado de la reflexión sino fruto de la experiencia directa. Escuchad serenamente, con toda atención".

La voz del Buda vibraba con tal convicción espiritual que sus cinco amigos juntaron las palmas de las manos y alzaron la mirada hacia Él. Kondanna habló en nombre de todos ellos, "por favor, amigo Gautama, ten compasión de nosotros y enséñanos el Camino".

El Buda habló apaciblemente: "Hermanos míos, hay dos conductas extremas que toda persona que recorre el camino debe abandonar. La primera consiste en entregarse a los placeres sensuales y, la segunda, en practicas las austeridades que privan al cuerpo de sus necesidades vitales. Ambos extremos conducen al fracaso. El camino que he hallado es el Camino Medio que evita los dos y que tiene la capacidad de conducir al practicante a la comprensión, a la liberación y a la paz. Es el Noble Camino Óctuple de la comprensión correcta, el pensamiento correcto, la palabra correcta, la acción correcta, el modo de sustento correcto, el esfuerzo correcto, la atención correcta y la concentración correcta. He seguido este Noble Camino y he alcanzado la comprensión, la liberación y la paz.

Hermanos, ¿por qué lo llamo el Camino Correcto? Lo llamo así porque ni evita ni niega el sufrimiento, sino que permite afrontarlo directamente como medio para superarlo. El Noble Camino Óctuple es el que se vive con conciencia despierta. La plena atención es el fundamento. Practicándola, se desarrolla la concentración que permite alcanzar la Comprensión. Gracias a la concentración correcta, se alcanzan el conocimiento, el pensamiento, la palabra, la acción, el sustento y el esfuerzo correctos. La comprensión que se adquiere libera todas las cadenas del sufrimiento y genera paz y alegría verdaderas.

Hermanos, hay cuatro verdades: la existencia del sufrimiento, la causa del sufrimiento, la cesación del sufrimiento y el camino que conduce a la cesación del sufrimiento. Yo las llamo las Cuatro Nobles Verdades. La primera es la existencia del sufrimiento. El nacimiento, la vejez, la enfermedad y la muerte son sufrimiento. La tristeza, el enfado, los celos, la preocupación, la ansiedad, el miedo y la desesperación son sufrimiento. Separarse de los seres queridos es sufrimiento. Asociarse con los que odias es sufrimiento. El deseo, el apego y el aferramiento a los cinco agregados son sufrimiento.

Hermanos, la segunda verdad es la causa del sufrimiento. Debido a la ignorancia, la gente desconoce la verdad de la vida y arde en las llamas del deseo, el enfado, los celos, el dolor, la preocupación, el miedo y la desesperación.

Hermanos, la tercera verdad es la cesación del sufrimiento. La comprensión de la verdad de la vida conduce a la cesación del dolor y la tristeza dando paso a la paz y a la alegría.

Hermanos, la cuarta verdad es el camino que conduce a la cesación del sufrimiento. Es el Noble Camino Óctuple, que ya he explicado, y que se alimenta viviendo con atención plena. La atención plena conduce a la concentración y a la comprensión que libera de todo dolor y de toda tristeza y proporciona paz y alegría. Yo os guiaré a lo largo de este camino de realización».

Tanto el texto como la preciosa ilustración pertenecen a la obra Camino viejo, nubes blancas, del monje y maestro budista Thich Nhat Hanh. Una joya editada en español por Ediciones Dharma y cuya lectura os recomendamos encarecidamente.


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